Agua alcalina: química real, promesas falsas
El problema no es que exista agua con pH alcalino. El problema es la manera en que se promociona como si pudiera corregir el equilibrio ácido-base del organismo, “desintoxicar” el cuerpo o prevenir enfermedades. Esa narrativa usa términos científicos reales, pero suele sacar conclusiones que no están bien sustentadas.
Afirmación
El agua alcalina ofrece grandes beneficios a la salud.
Calificación
Engañoso: el agua puede tener un pH alcalino, pero las afirmaciones de que “alcaliniza la sangre”, previene el cáncer o mejora la salud de forma general no están respaldadas por evidencia sólida.
¿Qué es cierto?
El agua alcalina existe: es agua con un pH mayor que 7. Puede obtenerse por composición mineral o mediante procesos electroquímicos. Eso no demuestra, por sí solo, que tenga beneficios especiales para la salud.
¿Qué es incorrecto?
No hay evidencia sólida y consistente de que beber agua alcalina produzca beneficios generales en personas sanas, ni de que “desacidifique el cuerpo”, neutralice el pH de la sangre o funcione como un remedio general contra enfermedades.
Explicación
Durante años se ha repetido la idea de que el cuerpo humano necesita ser “alcalinizado” para conservar la salud o prevenir enfermedades. A partir de esa noción se han vendido dietas, suplementos, aparatos y, por supuesto, agua alcalina. El problema es que esta idea parte de una simplificación engañosa de cómo funciona realmente el organismo.
El cuerpo humano regula de manera muy estricta el pH de la sangre. En condiciones normales, ese pH se mantiene aproximadamente entre 7.35 y 7.45, es decir, ligeramente alcalino. Si se altera de forma importante, no se entra en un estado “más saludable”, sino en un trastorno ácido-base. Los pulmones, los riñones y diversos sistemas tampón se encargan de mantener ese equilibrio.
Por eso, la idea de que beber agua alcalina puede “neutralizar el ácido de la sangre” o “alcalinizar el cuerpo” de forma útil carece de fundamento sólido en personas sanas. El pH de lo que bebemos no se traduce automáticamente en una modificación beneficiosa del pH sanguíneo. El organismo ya cuenta con mecanismos muy eficaces para mantener ese equilibrio.
La publicidad del agua alcalina suele aprovechar términos científicos como “iones”, “equilibrio”, “toxicidad” o “acidez”, pero los usa de manera confusa o exagerada. Que una bebida tenga pH alcalino no significa que pueda corregir supuestos “desbalances” del cuerpo, ni mucho menos prevenir enfermedades complejas. Existen estudios preliminares sobre temas específicos, pero no justifican las enormes promesas comerciales que suelen repetirse en publicidad o en notas de salud poco rigurosas.
Métodos caseros que suelen recomendarse
Conclusión
La promoción del agua alcalina como remedio general, forma de “equilibrar el cuerpo” o medida preventiva contra enfermedades va mucho más allá de lo que la evidencia permite afirmar. El problema no es el agua en sí, sino la forma en que se publicita con lenguaje pseudocientífico y promesas desproporcionadas.
Fuente original revisada
Como preparar agua alcalina en casa.
http://www.eluniversal.com.mx/menu/como-preparar-agua-alcalina-en-casa
Por Vanesa Arriga, Universal en Línea. 09/07/2018.
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