Muchos practicantes cuestionables afirman que las alergias alimentarias pueden ser responsables de prácticamente cualquier síntoma que una persona pueda tener. Para apoyar esta afirmación, que es falsa, administran diversas pruebas destinadas a identificar los alimentos culpables.
Estas afirmaciones pueden parecer creíbles porque aproximadamente el 25% de las personas piensan que son alérgicas a algún alimento. Sin embargo, los estudios científicos han encontrado que sólo alrededor del 6% de los niños y el 1–2% de los adultos realmente presentan alergia alimentaria, y la mayoría de esas personas son alérgicas a menos de cuatro alimentos [1].
Pruebas citotóxicas
La prueba más notoria fue la citotóxica, promovida a principios de la década de 1980 a través de clínicas, laboratorios, consultores de nutrición, quiroprácticos y médicos.
Sus defensores afirmaban que podía determinar la sensibilidad a los alimentos, a los que atribuían el asma, artritis, estreñimiento, diarrea, hipertensión, obesidad, trastornos estomacales y muchas otras afecciones.
Sin embargo, los estudios controlados nunca demostraron su fiabilidad, y algunos estudios encontraron que es muy poco confiable [2-5].
Por ejemplo, un estudio encontró que los leucocitos de pacientes alérgicos no reaccionaron de manera diferente cuando se los expuso a sustancias que se sabe producen síntomas, en comparación con sustancias a las que los pacientes no eran sensibles [6].
Las regulaciones gubernamentales [7-10] y la publicidad desfavorable casi han expulsado estas pruebas del mercado, aunque algunos practicantes aún las utilizan bajo diferentes nombres.
Prueba ELISA / ACT
Otra prueba que afirma detectar "alergias ocultas" es el ELISA / ACT, desarrollado por Russell Jaffe y realizado por Serammune Physicians Lab (SPL).
“Las alergias ‘ocultas’ o ‘demoradas’ son más difíciles de identificar porque los síntomas pueden aparecer entre 2 horas y 5 días después…”
El folleto de SPL sugiere que una amplia variedad de síntomas —desde migrañas hasta depresión— pueden indicar estas supuestas alergias ocultas.
El procedimiento consiste en cultivar linfocitos del paciente y evaluar su reacción a cientos de sustancias. Posteriormente, se recomiendan dietas y suplementos.
Aunque mide ciertas respuestas inmunes, estas no están necesariamente relacionadas con alergias ni justifican cambios dietéticos o suplementación.
Otras pruebas cuestionables
- Prueba ALCAT
- Prueba NuTron
- Programa LEAP (MRT)
- Pruebas provocativas
- Pruebas sublinguales
- Neutralización
- Pruebas de IgG
- Desensibilización alimentaria
- Kinesiología aplicada
- NAET
- Prueba electrodermal
- NRST
Ninguno de estos métodos ha demostrado ser válido para diagnosticar alergias alimentarias.
Pruebas adecuadas
La evaluación correcta comienza con un registro detallado de alimentos y síntomas durante varias semanas.
Los síntomas inmediatos (como urticaria o inflamación) pueden indicar alergia. En cambio, síntomas vagos como fatiga o mareo rara vez están relacionados con alimentos.
Si se sospecha un alimento, se recomienda eliminarlo y posteriormente reintroducirlo bajo supervisión.
La evaluación médica incluye historia clínica y pruebas cutáneas. En algunos casos se utiliza la prueba RAST.
🔬 Actualización 2026
Desde la publicación original de este artículo, la evidencia científica ha reforzado de manera contundente las conclusiones aquí presentadas.
Las principales asociaciones médicas internacionales —incluyendo la EAACI y la AAAAI— han reiterado que pruebas como IgG, ALCAT, MRT o similares no deben utilizarse para diagnosticar alergias alimentarias.
Actualmente se reconoce con mayor claridad la diferencia entre:
- Alergia alimentaria: respuesta inmunológica específica (IgE), potencialmente peligrosa.
- Intolerancia alimentaria: reacción no inmunológica (ej. lactosa).
- Sensibilidad inespecífica: término ambiguo sin base diagnóstica sólida.
Además, se ha documentado que el uso de estas pruebas puede llevar a:
- Dietas innecesariamente restrictivas
- Deficiencias nutricionales
- Ansiedad relacionada con la alimentación
- Retrasos en diagnósticos reales
La recomendación actual es clara: cualquier sospecha de alergia alimentaria debe evaluarse mediante historia clínica, pruebas validadas y supervisión médica.
Referencias
- Sicherer SH. Manifestations of food allergy: Evaluation and management. American Family Physician 59:415-424, 1999.
- American Academy of Allergy: Position statements—Controversial techniques. Journal of Allergy and Clinical Immunology 67:333-338, 1980. Reaffirmed in 1984.
- Chambers VV and others. A study of the reactions of human polymorphonuclear leukocytes to various antigens. Journal of Allergy 29:93-102, 1958.
- Lieberman P and others. Controlled study of the cytotoxic food test. JAMA 231:728, 1974.
- Benson TE, Arkins JA. Cytotoxic testing for food allergy: Evaluations of reproducibility and correlation. Journal of Allergy and Clinical Immunology 58:471-476, 1976.
- Lehman CW. The leukocytic food allergy test: A study of its reliability and reproducibility. Annals of Allergy 45:150-158, 1980.
- Hecht A: Lab warns cow: Don’t drink your milk. FDA Consumer 19(6):31-32, 1985.
- State prohibits cytotoxic testing for food allergies. Regulatory note, effective date July 23, 1985.
- Proposed notice: Medicare program; Exclusion from Medicare coverage of certain food allergy tests and treatments. Federal Register 48(162):37716-37718, 1983.
- Cytotoxic testing for allergic diseases. FDA Compliance Policy Guide 7124.27, March 19, 1985, revised March 1995.
- Do you have hidden allergies? ELISA/ACT can help you. Undated brochure distributed in 1993 by Serammune Physicians Lab.
- Barrett S. A skeptical look at ALCAT Testing, Quackwatch, June 9, 2019..
- British Advertising Standards Organization. Adjudication: Allergy Testing Service, May 1999.
- Barrett S. A skeptical look at the Carroll Food Sensitivity Method. Quackwatch, Dec 15, 2023.
- Sampson HA. Food allergy. JAMA 278:1888-1894, 1997.
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